Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticiparon un escenario diferente al actual, aunque no se descartan pulsos secos, nuestros Profesionales seleccionaron este artículo periodístico informativo para compartir con los Productores que confían en DSA.

La falta de lluvias es una cuestión que mantiene en vilo al productor agropecuario. La escasez de agua en el suelo limitó la siembra de trigo y hay incertidumbre sobre la campaña gruesa.

En este sentido, desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señalaron que la mayoría de las perspectivas apunta a una reactivación de las lluvias a partir del final del invierno. “Aunque podrían presentarse dos períodos con perturbaciones, uno seco y frío, entre comienzos y mediados de la primavera, y otro, seco y caluroso, hacia el inicio del verano”, destacó el informe.

En lo que respecta a los caudales de los ríos, estas lluvias permitirán recomponer los niveles. “Se irá recuperando gradualmente a lo largo del otoño y el invierno, siendo probable que el estiaje de septiembre próximo sea bastante marcado, y que su nivel tarde en recuperarse totalmente”, detalló el informe.

De cara a la campaña fina, principalmente el cultivo de trigo, desde la BCBA detallaron que es probable que las condiciones sean favorables en las zonas de cultivo más cercanas al Litoral Atlántico y Fluvial. Se podrían dar precipitaciones moderadas a abundantes y buena disponibilidad de frío, pero es de temer que las zonas del interior, sobre todo las situadas hacia el Sudoeste, desarrollen importantes focos de sequía, y que se presenten heladas primaverales tardías. 

“No obstante, un buen uso de las reservas de humedad dejadas por las lluvias de finales de verano y comienzos de otoño podría mitigar considerablemente esta carencia”, aclararon.

Para el otoño, se esperan marcadas diferencias regionales y una evolución temporal muy errática. “Abril observó precipitaciones superiores a lo normal en casi toda el área agrícola, dejando los suelos con buenas reservas de humedad para la siembra de los cultivos de invierno, pero los vientos polares comenzaron a activarse en forma vigorosa y temprana, reduciendo paulatinamente el aporte de humedad desde el trópico, y causando heladas tempranas”, sostuvieron desde la BCBA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *